Mike Oldfield: “No sé si volveré a hacer algo musicalmente increíble en los próximos años”

por Henrique Mariño

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Un muchachote imberbe y solitario. Una habitación en Tottenham. Un equipo prestado. También una guitarra. El instrumento tenía seis cuerdas y el chaval, dieciséis años. Mascaba Mike Oldfield (Reading, Inglaterra, 1953) un disco eterno, uno de esos contadísimos objetos que la NASA enviaría al espacio, en busca de una fraternidad universal, para que los extraterrestres supiesen de qué va esto. El resultado de aquel encierro fue Tubular Bells: dieciséis millones de álbumes vendidos en todo el mundo. Después de casi un cuarto de siglo de carrera y veintidós discos en solitario, este visionario de la música electrónica presenta Light + Shade, un disco doble que refleja dos de las caras de este genio poliédrico. Relajado y oscuro. Luz y sombra.

Para grabar este disco ha contado con un nuevo equipo, compuesto por un ordenador y un software especialmente desarrollado en FL Studio. ¿Qué diferencias hay respecto a los medios con los que contó para la grabación de Tubular Bells?

Antes, trabajaba mucho con track machines. Ahora hacemos lo mismo sólo que con nuevas tecnologías, por lo que el proceso de grabación ha cambiado un poco. Por ejemplo, los nuevos mezcladores lo hacen todo más fácil. Disculpa, tengo gripe y problemas con mi garganta, por eso hablo tan bajo. Por cierto, ¿tú eres de Galicia?

Sí, como Luar na Lubre.

Ahora tienen una nueva cantante, ¿no?

Rosa Cedrón se ha ido y ahora la solista es Sara Vidal. Háblenos de su primer encuentro con Luar na Lubre.

Estaba de viaje en… ¿Cómo se llamaba la ciudad? Sí, me encontraba en Santiago y mi promotor organizó una cita con el grupo en un club, donde dieron un pequeño concierto especial. En realidad, Luar na Lubre estaba tocando para que yo los escuchase y así los conociese.

¿Por qué decidió interpretar O son do ar?

Porque era la canción que estaban promocionando.

¿Cómo fueron los conciertos de presentación de Tubular Bells III?

Tocamos juntos durante la gira de 1999 y te puedo decir que son muy buena gente.

¿Refleja Light + Shade sus dos caras: una luminosa y otra sombría?

Bueno, creo que tengo muchas más caras, pero éstas son dos de ellas.

¿Debe escucharse un disco u otro en función del humor que tenga el oyente?

Sí, algo así.

¿Compone canciones cuando sueña? ¿Se ha levantado alguna vez por la mañana diciendo: “Ya tengo la melodía”?

Sí, de vez en cuando. Me ha pasado, pero no muy a menudo. A lo mejor, cuatro o cinco veces en mi vida.

¿Cuáles son los peores enemigos de la inspiración? ¿Qué temen sus musas?

[Mike Oldfield se queda en silencio durante unos interminables segundos y responde como si hablase consigo mismo] Buena pregunta. Nunca me había preguntado eso nadie. Si sucediese algo terrible, podría afectar a la inspiración, pero también ocurre que a veces, cuando suceden cosas malas, éstas pueden alentar la inspiración. Hay cosas que pueden provocar que deje de tener ganas de hacer música, pero no consiguen frenar la inspiración. Por ejemplo, si estoy enfadado o enfermo, no me apetece componer, pero eso no significa que la inspiración desaparezca. Uhm, buena pregunta, no lo sé…

¿Cómo se da cuenta de que una canción no es buena?

Tengo un instinto que me permite saberlo, pero he tardado muchos años en llegar a esa convicción. Es una cuestión de experiencia. A veces, tengo ideas en mi cabeza. Pueden ser muy simples, pero ya entonces percibo que, desarrollándolas, pueden convertirse en buenas canciones.

¿Por qué había elegido en un principio el nombre de una de las canciones, Quicksilver, como título del disco?

Me gustaba ese nombre. En un principio, había pensado en un título como Breakfast In Bed (Desayuno en la cama), pero después me gustó más Quicksilver. Finalmente, lo titulé Light + Shade.

Actualmente, está trabajando con la realidad virtual. ¿Cree que usted fue un visionario? ¿Se adelantó a la realidad de su tiempo?

Me gustaría pensar que sí. Cuando hago algo nuevo y especial, me emociono. Lo mejor del mundo es sentir que estoy creando algo que antes no había hecho nadie.

¿Podría explicarme en qué ha consistido su trabajo en torno a la realidad virtual?

Durante estos años he trabajado en ello, pero he tenido que hacer una pausa para dedicarme a la creación y grabación de mi nuevo álbum. Además, no dejo de hacer remezclas de mis discos anteriores. Eso es algo que nunca se termina.

¿Dónde está situado ese misterioso lugar del que brota su música?

A lo mejor, no hay un lugar concreto. Mi mente está conectada con una energía y una espiritualidad que está presente en todas partes. Ese lugar es el mundo.

¿Qué suele pensar cuando se acuesta por la noche?

[Silencio]

¿Piensa en la jornada que ha quedado atrás, en el día de mañana, hace una recopilación de lo que ha sucedido en las últimas horas…?

No, sólo quiero dormir. Normalmente, antes de cerrar los ojos suelo leer un rato y dejo que mi mente viaje.

¿Qué diferencias hay entre este álbum y los anteriores? ¿Qué novedades ofrece a su público en Light + Shade?

Es un disco más funcional. Es más extraterrestre que los que he hecho antes. Para entenderlo, no necesitas sentarte y escucharlo. Puedes darle al play y hacer otras cosas. Técnicamente, hay una gran diferencia respecto al anterior, que era un disco más intenso. Éste es más chill out.

Ha firmado un contrato por tres discos con Mercury (Universal), su actual discográfica. ¿Qué ha supuesto el cambio de disquera? ¿Se ha producido alguna variación en su forma de trabajar?

En Virgin, conocía a todo el mundo que trabajaba allí. Ahora tengo la compañía en Londres y me queda más lejos de donde vivo. La diferencia estriba en que antes tenía amigos en la discográfica y ahora no, porque soy un recién llegado. Cuando estaba con Warner, ocurrió lo mismo al principio. Resulta que conoces a la gente y, después de tres o cuatro años en la empresa, las personas cambian, unas vienen y otras se van, porque son sitios en donde hay mucho movimiento. Pero me siento bien representado por la actual compañía, por lo que estoy contento.

Su último disco ofrece el programa interactivo U-Myx, que permite al usuario mezclar las canciones en su ordenador. ¿Cree que a partir de estas remezclas caseras podría surgir un nuevo Mike Oldfield?

Espero que delante de la pantalla del ordenador haya algún niño que pueda conseguirlo. Me parece interesante que la gente pueda remezclar mis canciones y crear nueva música.

Cuando grabó Tubular Bells, que tuvo un éxito mundial, usted era muy joven, apenas diecisiete años. ¿Cómo superó esa situación?

No pude asimilarlo. Me escapé a las montañas, a un lugar lejano poblado por corderos. Allí, bebí mucho alcohol de una manera estúpida. Fue una huida.

¿La de un genio que dejaba el mundo atrás?

No sé cómo contestar a eso…

¿Quién es el mejor compositor de música clásica contemporánea? Por ejemplo, ¿qué opina de Yann Tiersen?

¿Quién?

Si le digo que es el autor de la banda sonora de Amélie, quizás se dé cuenta…

¿Es holandés?

No, francés.

A lo mejor he escuchado alguna canción suelta, pero no me doy cuenta. ¿El mejor compositor contemporáneo? Uhm, la respuesta no es fácil. Hay muchos.

¿Prefiere a Wim Mertens o Philip Glass?

Oh, me encanta Philip Glass. Sus ideas son muy sencillas, pero tiene muchas. Me gustaría que hubiese más gente haciendo música interesante. Hay personas que hacen música especial, pero en la industria discográfica contemporánea no hay espacio para ellas, porque lo que se edita hoy es muy comercial.

¿Por qué prefiere utilizar voces femeninas en sus canciones?

Para mí, la voz es un instrumento más. Pero me gustan las voces femeninas porque tienen otro tipo de ritmo.

¿Qué instrumento no es capaz de tocar?

Muchos.

¿Se le resiste la gaita gallega?

No, puedo tocar algunas cosas con ella. No sé tocar muy bien la trompeta y toco horriblemente el violín.

¿Qué tal su helicóptero por control remoto? ¿Sigue jugando con él?

Sí, de vez en cuando. Pero tengo un nuevo hobbie: las motos.

Un pasatiempo más peligroso, ¿no?

No lo creo.

Cocinar carne asada con patatas para la cena del domingo era una de las cosas que le proporcionaba más placer. ¿Sigue siendo así?

Sí, es algo que me encanta.

¿Más que el sexo?

No, no, no [risas].

Aunque terminó convirtiéndose en una moda, usted fue un pionero en el mestizaje de los sonidos africanos y celtas con su propia música. ¿Cómo ha sido su proceso de exploración de las músicas del mundo?

Estoy enamorado del sonido de la gaita. El fol hace los sonidos más interesantes: pum, pum, pum… Lo más curioso es que las gaitas siempre suenan, su sonido nunca se para. Pero su técnica también se puede utilizar con la guitarra.

Ha compuesto la banda sonora de El exorcista. ¿Considera este tipo de composiciones un trabajo menor?

Ahora se dirigen muchos largometrajes y todos necesitan una banda sonora, pero después de haber visto un buen puñado de películas, es difícil acordarse de su banda sonora.

Ha estado en A Coruña varias veces. ¿Cuál es su relación actual con la ciudad?

Sí, he ido en muchas ocasiones. La última vez que estuve allí fue para ver un concierto en la playa. Recuerdo que corría el año 1999.

Allí tenía una amiga, ¿verdad?

Sí, pero ahora no… Fue hace mucho tiempo.

¿Es el futuro siempre mejor que el pasado?

Si miras atrás, uno piensa: “Qué bueno fue todo”. El problema del pasado es que ves las cosas bonitas y te acuerdas de que, cuando estabas allí, no lo apreciabas. La vida está llena de decisiones y preguntas, y cada pequeña cosa que haces es importante. No puedes vivir la vida y, al mismo tiempo, estar preocupándote continuamente por lo que pueda pasar después. Cuando estás viviendo algo, sabes que eso después te puede herir, lastimar, destruir… Pero en ese momento no puedes pensar en ello. Es un asunto complicado, pero llega un momento, cuando todo sale bien, que es algo perfecto.

¿La música que hace es para entendidos o la puede apreciar todo el mundo?

Uhm… Hay mucha gente que no entiende mi música. De vez en cuando, leo algo en los periódicos cuando hablan bien de mi trabajo y eso hace sentirme a gusto. Pero no me pasa a menudo. Otros insisten en que debería hacer una cosa u otra y tienen opiniones muy duras sobre lo que hago. Ahora bien, sólo un diez por ciento de las personas que opinan sobre mi música llegan realmente al espíritu que intento transmitir con mis canciones. Me gustaría que me dejasen en paz a la hora de hacer mi trabajo.

Pero a lo largo de su carrera ha hecho canciones de música pop que han llegado a todo el mundo y han sido entendidas por todos.

Sí, pero conseguir eso es algo muy difícil… Sólo he hecho un par de buenas canciones de música pop, pero fue muy divertido.

¿Está su mejor trabajo por hacer o cree que ya lo ha hecho?

Ahora no estoy trabajando de una forma tan intensa como antes. Hay otras cosas en la vida, no relacionadas con la música, que me motivan y que quiero explorar. No sé si voy a hacer algo musicalmente increíble en los próximos años. Es algo que no puedo controlar. En ese sentido, estoy esperando instrucciones de los espíritus.

A lo largo de su carrera, su música ha variado. ¿Ha cambiado también, paralelamente, su personalidad?

No creo que mi música haya cambiado tanto. Espiritualmente, mi música ahora es más fuerte y potente. Pero sí, en cuanto a mi personalidad, se puede decir que he crecido y me he hecho mayor.

Ha tocado muchos palos: electrónica, pop, instrumental contemporánea, bandas sonoras, new age… ¿En qué estilo se sientes más cómodo?

No puedo responder a eso porque me gustan todos los estilos. Por cierto, ¿podrías saludar de mi parte y transmitirle mis mejores deseos a Luar na Lubre?

Queda escrito.

(Publicado en el suplemento Fugas de La Voz de Galicia en noviembre de 2005)

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